Navidad con sentido

Aspaen Carrizales | Un buen comienzo para una buen futuro

Por Ana María Reyes

Psicóloga Preescolar Carrizales

Si bien es cierto que la navidad es una época especial del año en la que alentamos la ilusión y alegría de los niños y éstos viven la magia de escribir su carta al Niño Jesús y esperar ansiosamente su llegada, también es igualmente cierto que la navidad debería ser la ocasión más propicia para promover y fortalecer en los niños la práctica de virtudes como la caridad y la solidaridad.

En su reciente visita a América Latina el Papa rechazó la cultura del consumismo que nos invade cada vez con mayor fuerza y que nos lleva a educadores y padres a poner nuestros ojos en la forma en que estamos educando a nuestros niños, así como en los mensajes les estamos dejando en referencia a la adquisición y uso de bienes materiales.

Innegablemente la navidad suele ser la época en que más deberíamos estar atentos a estos mensajes, pues nos vemos inevitablemente expuestos a la tentación del consumismo; las vitrinas, las decoraciones, la publicidad, el movimiento del comercio y la presión social, nos ponen en riesgo de confundir espíritu navideño con exceso de compras y gastos e intercambio desbordado de regalos!

A la par de pedir y recibir regalos y participar en novenas, es importante que los niños vean en la navidad la época en la que también damos y nos damos a los demás, en la que pensamos en el otro, en sus necesidades y deseos, en la que ofrecemos también ilusión y alegría a los demás, y en la que también pedimos a Dios no sólo por nosotros mismos y nuestras familias, sino por otros, especialmente por los que tienen mayores carencias o necesidades.

Aprovechar la época de navidad en pro de la formación de nuestros niños supone en la práctica acciones concretas, algunas de ellas podrían ser:

• Ofrecer la novena de aguinaldos con un sentido, pedir a Dios por una necesidad específica de alguna persona. En ocasiones pareciera que lo más importante para la novena es ofrecer comida y disponer de variedad de instrumentos y accesorios.

• Mantener un razonable equilibrio en las compras del “traído”, evitando exceso de regalos, o regalos de un nivel que no corresponde a la edad del niño.

• Incluir dentro de las actividades navideñas una obra social o solidaria con participación de los niños, de manera que ellos puedan vivenciar directamente el dar tiempo, bienes o detalles a otros.

. De la misma manera como se hace la carta de pedido al Niño Dios podríamos hacer con los niños una carta dando gracias, o realizar una oración especial de agradecimiento.

Planeemos entonces esta navidad como una maravillosa oportunidad para la formación de los niños, dándole sentido y profundidad, y evitando que no sólo ellos sino también nosotros mismos caigamos en la superficialidad de vivir esta época de una manera más comercial que espiritual.